El escritor de la muerte estaba agonizando desnudo en su lecho y aun dictando el mismo su herencia a los hijos perdidos del infierno en los que solo dejaba sus botas de charol para que el hijo primero que se enterara del suceso pudiera recibirlas en su posible nombre en los que fielmente le había servido al mal bagando en las sombras en compañía de sus lujos que mientras viviera serian suyos tal departamento que es un obsequio del diablo donde en su pecho velludo se refleja su rostro del mismo demonio como compromiso de lealtad de que así seria y para recibir la herencia ese hijo suyo solo tenia que cumplir con un ultimo deseo del escritor del mal conservar la escultura de su amada la muerte que no era mas que la representación de una fotografía ordinaria de su profundo perfil con unas flores inmortales que no era mas que el sustituir de su pelo en esa cabeza hueca rellena de flores para embellecer un poco su particular rostro de anima en pena esa era el ultimó deseo que el escritor de la muerte pedía para aquel hijo que pudiera enterarse de tan peculiar perdida que no era mas que una risa perdida en el lienzo donde el mismo aparecería desnudo en su cuerpo y vació de todo quedando en la nada como el vagabundo en las calles en su mal alma bagando.
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martes, 13 de enero de 2009
Agonizando desnudo en su lecho
El escritor de la muerte estaba agonizando desnudo en su lecho y aun dictando el mismo su herencia a los hijos perdidos del infierno en los que solo dejaba sus botas de charol para que el hijo primero que se enterara del suceso pudiera recibirlas en su posible nombre en los que fielmente le había servido al mal bagando en las sombras en compañía de sus lujos que mientras viviera serian suyos tal departamento que es un obsequio del diablo donde en su pecho velludo se refleja su rostro del mismo demonio como compromiso de lealtad de que así seria y para recibir la herencia ese hijo suyo solo tenia que cumplir con un ultimo deseo del escritor del mal conservar la escultura de su amada la muerte que no era mas que la representación de una fotografía ordinaria de su profundo perfil con unas flores inmortales que no era mas que el sustituir de su pelo en esa cabeza hueca rellena de flores para embellecer un poco su particular rostro de anima en pena esa era el ultimó deseo que el escritor de la muerte pedía para aquel hijo que pudiera enterarse de tan peculiar perdida que no era mas que una risa perdida en el lienzo donde el mismo aparecería desnudo en su cuerpo y vació de todo quedando en la nada como el vagabundo en las calles en su mal alma bagando.
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