Pretendiste tanto que no diste un solo paso para llegar a lo que decías amar confundiendo así que le hacías un favor pero para cuando te diste cuenta tan solo y confundido te quedaste por orgulloso, ahora solo te queda ver el horizonte por la ventana esperando así por si regresa lo que dejaste ir.
Así fue aquella tarde de lluvia triste y gris de sueños perdidos que jamas volverían por que ya nada seria y la realidad tan obvia que asumió un despertar distinto que hizo que ese silencio tan solo los olvidara.