Mi madre un día me dijo que le habría gustado tener los recursos necesarios en el pasado para que en especial yo hubiera cumplido con cada uno de mis sueños porque le dolía no haber hecho más por mí cuando apenas despertaba en cada uno de mis sueños que me hacían volar a cada instante dentro de mi misma dándoles vida con cada manifestación mía que me brotaba del alma con la misma ternura que siempre me ha sensibilizado hacer espontánea y natural le dije que no se preocupara por el pasado porque eso era historia la misma que nos marcó para siempre a seguir juntas en el mismo camino tomándonos de la mismas esperanzas que nos regalaban vida a cada instante para seguir unidas para siempre despertando en cada amanecer de un nuevo día que nos brindaba siempre la oportunidad del presente para darle rienda suelta a nuestros sueños que aún esperaban aquí pacientemente en silencio porque ellos sabían que en cualquier momento recobrarían vida en la dulzura de mi sonrisa y en la alegría de mi alma que despertaba miradas en el horizonte cuando yo despierta me encontraba en cada atardecer mío de algún despertar lejano de alguien que esperaba algo de la vida que dios le brindaría una alegría al igual que me la estaba brindando a mí como matando a dos pájaros de una sola pedrada porque era el anhelo de dos en un mismo sueño que dios juntaría para siempre en muchos amaneceres y despertares juntos donde mi madre sería testigo de que nada tiene que ver el pasado de lo que ella deseaba que se me reconociera hoy en el presente, pero para que si el mundo sabe y seguirá sabiendo lo que siempre he sido y seguiré siendo así que para que si soy el presente de cada día en el que me hace feliz en una nueva historia en el que cada uno de mis sueños me pertenece y que tanto anhelo desde que la historia empezó con mi vida así que le dije a mi madre que no se afligiera por mí ni por el ayer porque esas fueron etapas de la vida que nos mantuvieron más sólidas que una roca haciéndonos cada vez más fuertes porque entre más fuerte la tormenta este risco no se vino abajo porque nos mantuvimos unidas en la fe en este cariño que siempre fue amor y porque jamás me has abandonado como otros tantos sucesos que ahí en la vida que desgracian al mundo que regala vida a cada instante en esas sonrisas que se apagan de a poco apoco hasta destruir su mundo en el que su fragilidad de sus sueños hasta romperlos bagando perdidos sin ninguna luz que los guíe y sin ni una esperanza de un amor que viva para acariciar su alma así despertando esperanzas que le hagan vivir de nuevo.
Mostrando entradas con la etiqueta 476. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 476. Mostrar todas las entradas
martes, 19 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
