
Te encontré por fin en ese lugar árido y reseco y ha ventilado y con intensidad de calor infernal de tormentas de cualquier hora en la que puedas encontrarte pero aunque algo me decía muy al fondo que precisabas ahí precisamente aun así siempre algo me decía muy al fondo que exactamente podía encontrar las respuestas en mi interior siempre que deseara encontrarlas tanto evidencias como respuestas por que siempre podría encontrar en mi la sustancia correcta de los números matemáticos que extraviados se encontraban suspendidos rotando entre si pero siempre justo ahí es preciso decir que entre la eternidad y tu solo estaba un solo paso justo en la misma puerta en la que hoy nos encontramos alineados justo en la puerta del sol abrazados de los siete anillos de los que nos mantenemos sujetos para que el viento no nos arroje al abismo y el sol no nos convierta en arena del desierto rotando en tormentas de arena.
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