
Una de las más grandes ilusiones de su alma salió de sus vidas por el instante han quedado en el anonimato de ese silencio que ha sido el refugio de la esperanza que abriga poder acariciar en un suspiro cuando ese día engrandezca esa ilusión que jamás pierde la fe en que todo sea mejor que antes y que ni la tormenta de arena del desierto pierdan sus pasos que cada día los acercan más para qué las huellas no solo sean dos si no cuatro como el trébol de cuatro hojas de la buena suerte que les invoca a que la historia siga y que no se cuente tan solo una versión narrativa si no todos sus procesos que les arrebata hasta la vida de ese dolor intenso que hasta incluso arrancándose la piel para seguir sintiendo el dolor de ese amor que les pedía a gritos a un sentirse para que con cada una de sus lágrimas naciera un oasis para calmar la sed de sí mismos que ha prendido sus almas en llamas de esta soledad que les ha dejado en ese vació de sus distancias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario