
Cuando asolas me siento en el retiro de mi soledad cuando él reflexiona miento meda la razón del entendimiento puedo comprender todo lo que antes no podía y no porque no pudiera sino porque me serraba en la necesidad de la única razón de lo único que necesitaba tanto... algo que jamás nadie comprendió en el deseo de la única necesidad enfocándome en aquello que solo me hacía falta me perdí en ese sentimiento que me hizo totalmente feliz por lo poco o mucho que duro en la espera de una ilusión de ese sentimiento en el cual tú no quisiste seguir esperándome por eso me doy la libertad de comprender tus sentimientos interpretándolos de la única manera que lo puedo comprender dándole paz en la misma tranquilidad de esta soledad que me ha hecho tanto bien liberarme de cualquier sentimiento de culpa en la que pudiera sentir si es que yo pudiera ser culpable por las tantas veces que me lo repetiste que ya me lo había creído sin ser la única responsable que acaso tu actitud no cuenta acaso dime eso porque de ser así que frio corazón él tuyo con motivos calculados que solo tú podías saber en tu mente y en tu desalmado cuerpo que deseaba llegar muy lejos si yo permitía más que eso, ya que desde un principio miraste que era fácil en mí porque mi inocencia no tenía malicia por eso es que no tendrías que esforzarte en pedirme nada por qué todo se te iba dando más que como anillo al dedo, pero cuando miraste que empecé a mirar claro y poner en orden mis sentidos fue que medí cuenta de lo que insistentemente mi conciencia me advertía y te diste cuenta de que algo no te estaba saliendo como pintaba desde un principio empleaste nuevas técnicas drásticas de chantaje oprimiendo mis sentimientos que ni por más que intentaras te resultarían porque ya lo habías intentado todo te diste el crédito de salir huyendo como el fantasma que fuiste al entrar a mi vida y que serías después de conseguir lo que tú tratabas de ganar sin haberte esforzado ni lo más mínimo porque todo pintaba que te lo ponía en charola de plata ni todo el amor del mundo me hubiera segado como para no ver claro lo que pasaba frente a mis ojos, pero al final mire más que claro tus únicas intenciones fueron tus razones las mismas que te hicieron entrar a mi vida y las mismas que al darte cuenta de que sabía lo que pretendías fueron las que te hicieron salir de mi vida igual de fríamente como habías entrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario