
Después de todo unas vacaciones es lo que merezco, provocada en huir del mismo lugar donde he permanecido toda este tiempo en el que hoy zarpo con la alegría y el gusto de encontrarme con algo distinto a lo habitual nada más contenta que ser yo misma la que se dirija mar abierto con la mirada despierta el alma reanimada y el espíritu dispuesto en este amanecer del que dispongo a plenitud en este cuerpo.






